RESUMEN
En marzo de 2002, la rescisión del contrato de Azurix devolvió el
servicio de agua potable y saneamiento al estado provincial. El
Decreto 517/02, creó Aguas Bonaerenses S.A. con participación
accionaria de la provincia y el sindicato, exceptuando a ABSA del
régimen de inversiones y expansión del servicio. A casi 2 años de
gestión, la falta de mantenimiento, la reaparición de los problemas
de calidad, los aspectos referidos a la rentabilidad, la imposibilidad
de realizar obras de infraestructura que afectan la salud de la
población, plantean numerosos interrogantes sobre el futuro y los
alcances de este proceso.